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Truman Capote, Tom Wolfe y Daniel Sueiro entran a un bar…

Quizá hayáis oído hablar alguna vez del nuevo periodismo. Quizá creáis que está relacionado con medios de reciente creación y altísima calidad informativa, como puede ser Mediterráneo Digital (esos señores —porque seguro que son señores— que escriben noticias como «¿Por qué las feministas son más feas que las mujeres normales» o «Abascal e Iglesias coinciden por primera vez en un ascensor… y el líder de Vox sale con muletas»). Pues no. Aunque las fake news puedan parecer nuestro nuevo periodismo, no hablamos de eso. Salgamos de dudas.

El día en que se celebró una buena corrida de toros en Aranjuez, hace poco tiempo, un par de horas antes de que a Antonio Ordóñez le cogiera ese toro, una moto o un automóvil, no lo sé bien, atropelló a una muchacha en la carretera. La mujer parece que quedó tendida allí y se acercó la gente, y solo se decidió a coger, rápidamente, y a levantarla del suelo en sus brazos para atenderla y llevarla a algún sitio a curarla, un tipo medio gigante y de cierta edad, aunque muy vigoroso, de barba crecida y blanca y pelo completamente blanco, que parecía algo extranjero. Un fotógrafo, Cuevas, recogió esa escena y obtuvo así, también uno de los más justos, cabales y significativos retratos de Hemingway. El torero Ordóñez presenció la escena desde un balcón del hotel, y luego le cogería el toro.

El nuevo periodismo es ir a los toros y escribir una de las más bellas semblanzas de Hemingway (seguid leyéndola más abajo). El nuevo periodismo son esas historias con las que Paco León te monta tres temporadas de Arde Madrid, vaya.

Como no podía ser de otra forma, el fragmento pertenece al arranque de un artículo de Daniel Sueiro, «Hemingway o la solidaridad», publicado el 19 de agosto de 1959 en el diario ABC y responde perfectamente a la definición —académica— del nuevo periodismo: la combinación de elementos literarios con otros propios de la investigación periodística.

Esta corriente fue bautizada por Tom Wolfe, quien también lo inició en 1963 con el reportaje «There Goes (VAROOM! VAROOM!) That Kandy-Kolored (THPHHHHHH!) Tangerine-Flake Streamline Baby (RAHGHHHH!) Around the Bend (BRUMMMMMMMMMMMMMMMM…)». No es coña. Wolfe estuvo acompañado en la cima del nuevo periodismo por otros grandes escritores: Joan Didion, Norman Mailer, Truman Capote y Hunter S. Thompson.

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Tom Wolfe en su casa, fotografiado en 1988. Nótese el detalle de la corbata a juego con los calcetines. | Getty

En Slouching Towards Bethlehem (1968), Didion usa sus experiencias personales y recuerdos para explorar los valores culturales americanos de esa época. «Olvidamos demasiado pronto las cosas que pensábamos que nunca olvidaríamos. Olvidamos los amores y las traiciones por igual. Olvidamos lo que susurramos y lo que gritamos. Olvidamos quiénes somos». ¿Os imagináis a Didion en Mediterráneo Digital?

Norman Mailer escribió «Superman Comes to the Supermarket» (1960), una crónica de la convención del Partido Demócrata en la que John F. Kennedy hizo su entrada política; una suerte de retrato sobre el trigésimo quinto presidente de EE.UU. a la que Sueiro no tiene nada que envidiarle. Además, Esquire le cambió el titular a «Superman Comes to the Supermart» y Mailer estuvo años sin escribir para la revista. Porque supongo que hay juegos de palabras imperdonables en inglés.

A sangre fría, Truman Capote. ¿Hace falta decir más? Sí. Que su adaptación cinematográfica, por mucha nominación al Oscar y por muchos tops del AFI en los que esté, es un rollo; 135 minutos son muchos. Y otra cosa. Phillip Seymour Hoffman se parecía más a Truman Capote que Truman Capote. Y que si no habéis leído A sangre fría, hacedlo, insensatos.

En Miedo y asco en las Vegas (1971), Hunter S. Thompson —y Ralph Steadman, que ilustra el libro— narra su viaje a la ciudad del pecado con el objetivo de escribir reportajes y lo que él llama perseguir el sueño americano, todo aderezado con drogas. Así que cuando Terry Gillian decidió adaptar la obra en 1998 no tuvo que hacer mucho trabajo de dirección actoral con Johnny Depp.

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Una de las ilustraciones de Ralph Steadman en ‘Miedo y asco en las Vegas’.

En español, el gran referente del nuevo periodismo es Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez, publicado como libro el mismo año que el anterior, pero que originalmente fueron catorce artículos aparecidos en días consecutivos en el periódico El Espectador en 1955. Trata la historia del tripulante de un buque militar que sobrevivió durante diez días tras caer al mar debido a unos cargamentos de contrabando que se soltaron de la cubierta y no por una tormenta como aseguró la Armada colombiana. Porque si hablamos de periodismo y no de corrupción, parece que no es información real.

Y como representante del nuevo periodismo en España hoy, tenemos a Robert Juan-Cantavella con El Dorado (2008) que, para fantasía de muchos, hace un paralelismo entre Las Vegas y Marina D’Or, ciudad de vacaciones, dígame. Y para qué voy a decir más si están las Nancys Rubias.

Para terminar, volvemos con Daniel Sueiro y una de sus obras más reconocidas: La verdadera historia del Valle de los Caídos (Sedmay, 1976). Se trata de un trabajo exhaustivo basado en testimonios de trabajadores que participaron en la construcción del monumento, entrevistas con los arquitectos y análisis de noticias de la época. Como lo prometido es deuda, aquí está el artículo completo de Hemingway. Disfrutadlo.

Hemingway o la solidaridad

[En la imagen principal: Ernest Hemingway junto al torero Antonio Ordóñez | Associated Press]

 

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Franco se ha muerto más bien poco

Mira que en este blog nos encanta llevarle la contraria a Sueiro y mantenemos que se equivocó de lleno cuando aseguró que su obra no podía considerarse universal. Pero hoy nos tenemos que poner un puntito en la boca al recordar que en los 80 dijo que Franco se había muerto “más bien poco”. Si supiera… El dictador parece estar bastante vivo en 2019 no solo porque Santi pueda entrar en el Congreso con entre 29 y 37 escaños según el CIS de abril o porque a las noticias de la tele le salga una especie de grano setentero cada vez que Casado aparece. Hay que sumar el reaccionarismo de una parte de la población ante la idea de sacar a Franco del Valle de los Caídos.

El PSOE ya llevaba un tiempo con esta medida sobre la mesa. En mayo de 2017, presentaron en el Congreso una propuesta para instar al Gobierno de Rajoy a realizar la exhumación de Franco y recibieron el apoyo de Cs y Unidos Podemos. El PP se abstuvo (¡sorpresa!) y no hubo votos en contra. Así que, aunque por primera vez se había aprobado desenterrar al dictador y políticamente lo pedía una amplia mayoría de la Cámara Baja, hacerlo seguía en manos del Gobierno. Luego la sentencia de la Gürtel, luego la moción de censura y al final PDR.

Sánchez no había terminado de elegir colchón cuando anunció que su intención era sacar a la momia —si el nietísimo lo llama así, se vale— “en el plazo más breve posible”. Eso fue en junio de 2018 y aquí estamos. El Gobierno no lo ha tenido fácil entre la Fundación Franco, la familia del dictador, la Abadía del Valle de los Caídos, la gente que tiene la mala costumbre de saludar con el brazo muy tieso y, aunque parezca mentira, los permisos de obra.

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Sede del PSOE en Madrid con la pintada «El Valle no se toca» realizada por las Juventudes Falangistas en julio de 2018 | Europa Press

El Ejecutivo acordó el 15 de febrero la exhumación de los restos, en cumplimiento de un Real Decreto de octubre de 2018 y de un acuerdo del Consejo de Ministros de 31 de agosto de 2018 por el que se inició el procedimiento administrativo.

La Fundación Nacional Francisco Franco, según su propia página web, tiene como principal objetivo “difundir y promover el estudio y conocimiento sobre la vida, el pensamiento, el legado y la obra de Francisco Franco Bahamonde, en su dimensión humana, militar y política”. ¿Las risas enlatadas por lo de “dimensión humana” solo suenan en mi cabeza? El caso es que semejante misión les ha obligado a entorpecer todo el proceso. Por ejemplo, en marzo recurrieron al Supremo la orden de exhumación aprobada en febrero. Consideran que «lo que hace es acordar algo ilegal» por las «prisas» que tiene el Gobierno en exhumar al dictador para hacer de esta operación «una bandera estrella para las elecciones generales venideras”. Por cierto, el portavoz de esta institución privada es uno de los principales financiadores de VOX (otra sorpresa).

El Ejecutivo estuvo negociando con la familia hasta principios de marzo. Los Franco decidieron romper las conversaciones y reiteraron su intención de acudir a los tribunales. El Gobierno, si aceptaba la exhumación, estaba dispuesto a negociar dónde se volvía a enterrar y cómo iba a ser la exhumación. Pero claro, la única opción que la familia contemplaba —y contempla— era la inhumación en su cripta de la catedral de La Almudena. Así los 20N se podría poner Madrid de aguiluchos que ni para tomar a café con leche in Plaza Mayor. De eso también es consciente el Gobierno y, cuando la vicepresidenta, Carmen Calvo, aseguró que contaban con el apoyo de la Iglesia para que Franco no acabase en el centro de la capital, el Vaticano negó el acuerdo, aunque no se opone a la exhumación. Menos mal.

Sin importar la solana que puede caer de canto un 15 de julio en medio del monte y obviando las tortillas en las camisas nuevas, cientos de personas decidieron acercarse a Cuelgamuros con sus banderas de España customizadas para darles rollito preconstitucional, que es lo que se lleva. Contra todo pronóstico, la presidenta del Movimiento por España y organizadora de la jornada, Pilar Gutiérrez, está de acuerdo con nosotros —o algo así—, ya que reivindicó que «Franco no está muerto. Todos los que están muertos en Cristo no están muertos”. Los reunidos también encontraron ocasión para cantar el Cara al Sol o corear consignas como «Españoles sí, refugiados no» o «Cataluña es España, no nos engañan”. El pack completo.

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Decenas de personas hacen el saludo fascista en la manifestación del 15 de julio de 2018 en el Valle de los Caídos | Europa Press

A pesar de ese panorama espeluznante, no hay que olvidar que más de la mitad de los españoles apoya la exhumación, así como la ilegalización de la Fundación Franco y la expropiación del Pazo de Meirás.

Al igual que la familia y la Fundación Franco, la Abadía del Valle de los Caídos también recurrió al Supremo la exhumación de Franco. Algo que no pudo sorprender a nadie ya que el prior administrador fue candidato del partido Falange Española Independiente (FEI) al menos en dos procesos electorales. Y, por si acaso, la página web de la abadía está a nombre de una historiadora que, como el prior administrador, hizo sus pinitos en el mundo de la política: fue candidata independiente de Vox en las elecciones municipales del año 2015.

En principio, los restos del dictador Francisco Franco serán desenterrados del Valle de los Caídos y vueltos a inhumar el lunes día 10 de junio por la mañana en el panteón de Mingorrubio en el cementerio de El Pardo, de titularidad pública. Veremos.

Tan cerca del 14 de abril queremos recordar que miles de republicanos están enterrados junto a su verdugo. Así hablaba Daniel Sueiro en su libro-reportaje La verdadera historia del Valle de los Caídos (Sedmay, 1976):

Bajo la cortina de humo de las grandes palabras y de los bellos proyectos, buena parte de la generación vencida en la guerra es objeto de las depuraciones, los apartamientos del servicio, las represalias y las mil acusaciones propias del momento. Campesinos, obreros, militares profesionales, artistas, literatos, miembros de las profesiones liberales, militantes políticos de todas las tendencias van acogiéndose a la liberación que supone la posibilidad de trabajar en las numerosas colonias penitenciarias que funcionan en el país. Es para ellos una liberación real, una situación material incomparablemente mejor que las que les tocará vivir a los que quedan encerrados en las prisiones o serán empujados a los paredones frente a los fusiles.

[…]

De cuando en cuando llega Franco de visita. En fechas señaladas, con todo el séquito; sin avisar, en la mayoría de las ocasiones. Entonces se establece una vigilancia más rígida, un control más severo. Pero él pasa por medio silencioso y sin hacer caso a nadie, mirándolo todo, deteniéndose horas y más horas para estudiar un plano o una maqueta, en medio del agotamiento general.

Para seguir profundizando en el tema recomendamos El Valle de los Caídos: los secretos de la cripta franquista (Argos Vergara, 1983), también de Daniel Sueiro; El Valle de los Caídos, de José María Calleja (Espasa, 2009); El Valle de los Caídos: una memoria de España, de Fernando Olmeda (Península, 2009) y Esclavos por la patria, de Isaías Lafuente (Temas de hoy, 2004 y reeditado por Planeta en 2018).


Nota: La frase que da nombre a este post pertenece al texto «A modo de autobiografía, y también de autocrítica» que Daniel Sueiro escribió a modo de prólogo para la segunda edición española de su novela Estos son tus hermanos (Argos Vergara, 1981). Este es el fragmento completo:

A la muerte de Franco ―y no fue mucho lo que entonces se murió, sino más bien poco, como hemos venido a comprobar en menos tiempo―, también hubo gente que lamentó con regocijo, con la boquita pequeña y malvada, que los cajones de las mesas de los escritores españoles no rebosaran de manuscritos geniales, de obras maestras que vinieran a demos­trar de la noche a la mañana que el florecimiento cultu­ral, la apoteosis creadora, la eclosión desbordante era lo menos que podía traer consigo la recuperación de las libertades.

[En la imagen principal: Unos jóvenes pasan ante un grafiti que firma el artista urbano TVBoy, aparecido en Barcelona, en el que se muestra a Franco caracterizado como Frankenstein y el lema “El despertar del pasado” | EFE]