Quizá hayáis oído hablar alguna vez del nuevo periodismo. Quizá creáis que está relacionado con medios de reciente creación y altísima calidad informativa, como puede ser Mediterráneo Digital (esos señores —porque seguro que son señores— que escriben noticias como «¿Por qué las feministas son más feas que las mujeres normales» o «Abascal e Iglesias coinciden por primera vez en un ascensor… y el líder de Vox sale con muletas»). Pues no. Aunque las fake news puedan parecer nuestro nuevo periodismo, no hablamos de eso. Salgamos de dudas.
El día en que se celebró una buena corrida de toros en Aranjuez, hace poco tiempo, un par de horas antes de que a Antonio Ordóñez le cogiera ese toro, una moto o un automóvil, no lo sé bien, atropelló a una muchacha en la carretera. La mujer parece que quedó tendida allí y se acercó la gente, y solo se decidió a coger, rápidamente, y a levantarla del suelo en sus brazos para atenderla y llevarla a algún sitio a curarla, un tipo medio gigante y de cierta edad, aunque muy vigoroso, de barba crecida y blanca y pelo completamente blanco, que parecía algo extranjero. Un fotógrafo, Cuevas, recogió esa escena y obtuvo así, también uno de los más justos, cabales y significativos retratos de Hemingway. El torero Ordóñez presenció la escena desde un balcón del hotel, y luego le cogería el toro.
El nuevo periodismo es ir a los toros y escribir una de las más bellas semblanzas de Hemingway (seguid leyéndola más abajo). El nuevo periodismo son esas historias con las que Paco León te monta tres temporadas de Arde Madrid, vaya.
Como no podía ser de otra forma, el fragmento pertenece al arranque de un artículo de Daniel Sueiro, «Hemingway o la solidaridad», publicado el 19 de agosto de 1959 en el diario ABC y responde perfectamente a la definición —académica— del nuevo periodismo: la combinación de elementos literarios con otros propios de la investigación periodística.
Esta corriente fue bautizada por Tom Wolfe, quien también lo inició en 1963 con el reportaje «There Goes (VAROOM! VAROOM!) That Kandy-Kolored (THPHHHHHH!) Tangerine-Flake Streamline Baby (RAHGHHHH!) Around the Bend (BRUMMMMMMMMMMMMMMMM…)». No es coña. Wolfe estuvo acompañado en la cima del nuevo periodismo por otros grandes escritores: Joan Didion, Norman Mailer, Truman Capote y Hunter S. Thompson.

En Slouching Towards Bethlehem (1968), Didion usa sus experiencias personales y recuerdos para explorar los valores culturales americanos de esa época. «Olvidamos demasiado pronto las cosas que pensábamos que nunca olvidaríamos. Olvidamos los amores y las traiciones por igual. Olvidamos lo que susurramos y lo que gritamos. Olvidamos quiénes somos». ¿Os imagináis a Didion en Mediterráneo Digital?
Norman Mailer escribió «Superman Comes to the Supermarket» (1960), una crónica de la convención del Partido Demócrata en la que John F. Kennedy hizo su entrada política; una suerte de retrato sobre el trigésimo quinto presidente de EE.UU. a la que Sueiro no tiene nada que envidiarle. Además, Esquire le cambió el titular a «Superman Comes to the Supermart» y Mailer estuvo años sin escribir para la revista. Porque supongo que hay juegos de palabras imperdonables en inglés.
A sangre fría, Truman Capote. ¿Hace falta decir más? Sí. Que su adaptación cinematográfica, por mucha nominación al Oscar y por muchos tops del AFI en los que esté, es un rollo; 135 minutos son muchos. Y otra cosa. Phillip Seymour Hoffman se parecía más a Truman Capote que Truman Capote. Y que si no habéis leído A sangre fría, hacedlo, insensatos.
En Miedo y asco en las Vegas (1971), Hunter S. Thompson —y Ralph Steadman, que ilustra el libro— narra su viaje a la ciudad del pecado con el objetivo de escribir reportajes y lo que él llama perseguir el sueño americano, todo aderezado con drogas. Así que cuando Terry Gillian decidió adaptar la obra en 1998 no tuvo que hacer mucho trabajo de dirección actoral con Johnny Depp.

En español, el gran referente del nuevo periodismo es Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez, publicado como libro el mismo año que el anterior, pero que originalmente fueron catorce artículos aparecidos en días consecutivos en el periódico El Espectador en 1955. Trata la historia del tripulante de un buque militar que sobrevivió durante diez días tras caer al mar debido a unos cargamentos de contrabando que se soltaron de la cubierta y no por una tormenta como aseguró la Armada colombiana. Porque si hablamos de periodismo y no de corrupción, parece que no es información real.
Y como representante del nuevo periodismo en España hoy, tenemos a Robert Juan-Cantavella con El Dorado (2008) que, para fantasía de muchos, hace un paralelismo entre Las Vegas y Marina D’Or, ciudad de vacaciones, dígame. Y para qué voy a decir más si están las Nancys Rubias.
Para terminar, volvemos con Daniel Sueiro y una de sus obras más reconocidas: La verdadera historia del Valle de los Caídos (Sedmay, 1976). Se trata de un trabajo exhaustivo basado en testimonios de trabajadores que participaron en la construcción del monumento, entrevistas con los arquitectos y análisis de noticias de la época. Como lo prometido es deuda, aquí está el artículo completo de Hemingway. Disfrutadlo.

[En la imagen principal: Ernest Hemingway junto al torero Antonio Ordóñez | Associated Press]


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